
La disputa por el peaje de la Hidrovía amenaza con encarecer la logística de los combustibles en Paraguay
Los gremios advierten que la acumulación de tarifas en la navegación puede elevar los gastos de las importaciones y los hidrocarburos.

Los gremios advierten que la acumulación de tarifas en la navegación puede elevar los gastos de las importaciones y los hidrocarburos.

La reactivación de Urupabol posiciona a la Hidrovía Paraguay-Paraná como una prioridad para mejorar la logística regional.

Desde San Pablo, BIOCAP presentó una visión regional basada en la complementariedad entre Argentina, Paraguay y Uruguay para avanzar hacia una mayor seguridad energética y una producción sostenible.

La caída del petróleo tras la distensión en Medio Oriente abrió la posibilidad de un ajuste a la baja en los precios locales.

La iniciativa apunta a captar operaciones de graneles líquidos y ampliar la capacidad logística regional desde Nueva Palmira.

La licitación de la Vía Navegable Troncal suma impacto regional por su incidencia sobre el ingreso de gasoil, naftas y cargas industriales hacia Paraguay, uno de los países con mayor dependencia del sistema fluvial sudamericano.

La prórroga del alijo en el kilómetro 171 del Paraná Guazú garantiza previsibilidad logística en un sistema del que depende el ingreso de más de 3.200 millones de litros de combustibles al año.

Con casi la totalidad de los combustibles ingresando por vía fluvial, la eficiencia logística, los peajes y los puntos de transbordo impactan directamente en el abastecimiento.

La bajante amenaza la logística de importación de hidrocarburos, obligando a limitar la carga de embarcaciones y elevando los costos de flete.

Montevideo y el litoral uruguayo aceleran gestiones para resolver el conflicto de Paraguay.

La tasa a abonar serían unos 55 millones de dólares el sobrecosto estimativo anual que generará el peaje cobrado por Argentina.

Los gremios advierten que la acumulación de tarifas en la navegación puede elevar los gastos de las importaciones y los hidrocarburos.

La reactivación de Urupabol posiciona a la Hidrovía Paraguay-Paraná como una prioridad para mejorar la logística regional.

Desde San Pablo, BIOCAP presentó una visión regional basada en la complementariedad entre Argentina, Paraguay y Uruguay para avanzar hacia una mayor seguridad energética y una producción sostenible.

La caída del petróleo tras la distensión en Medio Oriente abrió la posibilidad de un ajuste a la baja en los precios locales.

La iniciativa apunta a captar operaciones de graneles líquidos y ampliar la capacidad logística regional desde Nueva Palmira.

La licitación de la Vía Navegable Troncal suma impacto regional por su incidencia sobre el ingreso de gasoil, naftas y cargas industriales hacia Paraguay, uno de los países con mayor dependencia del sistema fluvial sudamericano.

La prórroga del alijo en el kilómetro 171 del Paraná Guazú garantiza previsibilidad logística en un sistema del que depende el ingreso de más de 3.200 millones de litros de combustibles al año.

Con casi la totalidad de los combustibles ingresando por vía fluvial, la eficiencia logística, los peajes y los puntos de transbordo impactan directamente en el abastecimiento.

La bajante amenaza la logística de importación de hidrocarburos, obligando a limitar la carga de embarcaciones y elevando los costos de flete.

Montevideo y el litoral uruguayo aceleran gestiones para resolver el conflicto de Paraguay.

La tasa a abonar serían unos 55 millones de dólares el sobrecosto estimativo anual que generará el peaje cobrado por Argentina.











