
1 de cada 8 litros de diésel en México es de contrabando
Las pérdidas estimadas por robo y contrabando de combustibles superan los 165.000 millones de pesos durante los primeros dos años de Claudia Sheinbaum.

Las pérdidas estimadas por robo y contrabando de combustibles superan los 165.000 millones de pesos durante los primeros dos años de Claudia Sheinbaum.

Las pérdidas por robo de combustibles casi se triplicaron entre el primer y el segundo trimestre del año.

Una encuesta de PetroIntelligence, ONEXPO Nacional y AMPES, reveló que el 59 por ciento de los empresarios percibe un aumento del robo al consumidor y de las actividades ilícitas.

Aunque bajaron las tomas clandestinas, el volumen robado y las pérdidas de Petroleos Mexicanos aumentaron con fuerza en 2025. La propia petrolera admite que no hay mejoras sostenidas y alerta por la sofisticación del delito y posibles complicidades internas.

Un relevamiento privado revela que, mientras crece la demanda, también se expande con fuerza la adulteración, el contrabando y el huachicol.

La entrada masiva de gasolina sin impuestos y las mezclas fuera de norma presionan a las estaciones formales, reducen la recaudación y trasladan riesgos técnicos al consumidor.

Advierten un enorme vacío operativo, riesgos de huachicol y la urgencia de que estas instalaciones se sumen al marco normativo que hoy rige a las Estaciones de Servicio.

El organismo enfrenta un cierre de año marcado por desfases operativos, supervisión intensificada y un sector que observa con cautela cada resolución, a la espera de nuevas autorizaciones y mayor certidumbre regulatoria.

Aunque el foco mediático se volcó a las cuestiones fiscales, nuevas cifras muestran que el robo de combustibles a ductos sigue costando miles de millones a Pemex y presiona a las estaciones formales.

La organización que representa a los empresarios gasolineros de México advirtió que la carga regulatoria, el impacto del huachicol fiscal y la transformación hacia energéticos alternativos marcan los desafíos actuales del sector.

Más de 20 mil puntos de ventas ilegales y mezclas adulteradas representan un mercado que circula sin control, afectando automóviles y Estaciones de Servicio.

El robo físico y el fraude en importaciones generan pérdidas anuales que podrían superar los 150 mil millones de pesos, afectando la recaudación fiscal, la competencia y la seguridad energética nacional.

Las pérdidas estimadas por robo y contrabando de combustibles superan los 165.000 millones de pesos durante los primeros dos años de Claudia Sheinbaum.

Las pérdidas por robo de combustibles casi se triplicaron entre el primer y el segundo trimestre del año.

Una encuesta de PetroIntelligence, ONEXPO Nacional y AMPES, reveló que el 59 por ciento de los empresarios percibe un aumento del robo al consumidor y de las actividades ilícitas.

Aunque bajaron las tomas clandestinas, el volumen robado y las pérdidas de Petroleos Mexicanos aumentaron con fuerza en 2025. La propia petrolera admite que no hay mejoras sostenidas y alerta por la sofisticación del delito y posibles complicidades internas.

Un relevamiento privado revela que, mientras crece la demanda, también se expande con fuerza la adulteración, el contrabando y el huachicol.

La entrada masiva de gasolina sin impuestos y las mezclas fuera de norma presionan a las estaciones formales, reducen la recaudación y trasladan riesgos técnicos al consumidor.

Advierten un enorme vacío operativo, riesgos de huachicol y la urgencia de que estas instalaciones se sumen al marco normativo que hoy rige a las Estaciones de Servicio.

El organismo enfrenta un cierre de año marcado por desfases operativos, supervisión intensificada y un sector que observa con cautela cada resolución, a la espera de nuevas autorizaciones y mayor certidumbre regulatoria.

Aunque el foco mediático se volcó a las cuestiones fiscales, nuevas cifras muestran que el robo de combustibles a ductos sigue costando miles de millones a Pemex y presiona a las estaciones formales.

La organización que representa a los empresarios gasolineros de México advirtió que la carga regulatoria, el impacto del huachicol fiscal y la transformación hacia energéticos alternativos marcan los desafíos actuales del sector.

Más de 20 mil puntos de ventas ilegales y mezclas adulteradas representan un mercado que circula sin control, afectando automóviles y Estaciones de Servicio.

El robo físico y el fraude en importaciones generan pérdidas anuales que podrían superar los 150 mil millones de pesos, afectando la recaudación fiscal, la competencia y la seguridad energética nacional.











