México.
25 May, 2026
Análisis El Gobierno amortigua el impacto del crudo, pero las estaciones pierden hasta 29% de margen
La estabilidad de las gasolinas en México está siendo sostenida por fuertes reducciones al IEPS, mientras las Estaciones de Servicio pierden rentabilidad y el costo fiscal para Hacienda continúa creciendo.

La estabilidad que hoy muestran algunos combustibles en México tiene un costo cada vez más difícil de sostener. Mientras el Gobierno busca evitar un impacto directo sobre el consumidor, las estaciones de servicio trabajan con márgenes históricamente bajos y Hacienda resigna miles de millones de pesos en recaudación.

Así lo señaló a Surtidores el asesor en energía y economía Ramsés Pech, respecto a la evolución de los combustibles entre el 28 de febrero y el 23 de mayo de 2026, donde analizó el comportamiento de la gasolina Regular, Premium y Diésel en medio de la presión internacional sobre el petróleo.

El especialista, comentó que el mecanismo utilizado por el Gobierno para contener los aumentos fue una fuerte reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. Durante el período analizado, el IEPS cayó entre 43 y 64 por ciento dependiendo del combustible.

“El IEPS como amortiguador tiene límite”, advirtió Pech en el resumen ejecutivo del trabajo, donde sostuvo que el Gobierno absorbió entre 2.47 y 4.73 pesos por litro para evitar mayores aumentos al consumidor final.

LAS ESTACIONES, ENTRE LOS MÁS AFECTADOS

Uno de los puntos más sensibles del informe es el deterioro de la rentabilidad en las estaciones de servicio. De acuerdo con Pech, la ganancia bruta de los gasolineros cayó en los tres combustibles:

  • 11.4 por ciento en gasolina Regular,
  • 15.5 por ciento en Premium,
  • y 29 por ciento en Diésel.

El analista explicó que las estaciones “operan con márgenes mínimos”, especialmente en el caso del diésel, donde el margen cayó de 2,48 a 1,76 pesos por litro durante el período estudiado.

Para Pech, mientras el consumidor todavía no percibe toda la presión internacional en el surtidor, parte del impacto está siendo absorbido tanto por Hacienda como por los operadores minoristas.

EL DIÉSEL MUESTRA EL MAYOR DESGASTE DEL ESQUEMA

Dentro de los tres combustibles analizados, el diésel aparece como el caso más delicado.

Pech señaló que el Gobierno aplicó allí el mayor estímulo fiscal para contener el precio, con una reducción del IEPS de 64.3 por ciento. Sin embargo, el costo de terminales aumentó 50,9 por ciento y terminó impactando tanto sobre las cuentas públicas como sobre la rentabilidad de las estaciones.

“El diésel es donde el gobierno más subsidia”, indicó el experto, al remarcar que se trata del combustible más sensible para el transporte, la logística y la inflación. A pesar del esfuerzo fiscal, el precio al público igualmente aumentó 3.7 por ciento entre febrero y mayo.

LA REGULAR SE MANTIENE ESTABLE, PERO A COSTA DEL IEPS

Por otro lado, la gasolina Regular prácticamente no tuvo variaciones para el consumidor, con un aumento de apenas 0.6 por ciento durante el período analizado. No obstante, detrás de esa estabilidad hubo una caída de 51.2 por ciento en el IEPS, mientras el precio de terminales subió 33.7 por ciento impulsado por el petróleo y los márgenes de refinación.

“El consumidor no pierde en precio, pero la política tiene un costo fiscal creciente e insostenible a largo plazo”, mencionó Pech al analizar el comportamiento de la Regular.

En Premium, en cambio, el esquema ya no logró contener completamente el traslado de costos. El precio subió 10.7 por ciento y el especialista afirmó que “el consumidor sí absorbe el aumento”.

PREOCUPACIÓN POR LOS PRÓXIMOS MESES

El análisis también proyectó un escenario complejo para el período junio-agosto. Pech, argumentó que si persiste la tensión en Medio Oriente y continúan las dificultades en el Estrecho de Ormuz, el diésel podría superar los 35 pesos por litro y el subsidio vía IEPS agotarse completamente.

Él mismo relató además que el costo acumulado de los estímulos fiscales podría superar los 50 mil millones de pesos si el conflicto internacional se prolonga durante el verano. “El cierre del Estrecho de Ormuz es la mayor disrupción petrolera de la historia”, concluyó Pech, quien vinculó la evolución de los combustibles en México con la volatilidad internacional del crudo y la disponibilidad global de barriles.

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Etiquetas de la nota: combustibles | gasolineras | ieps | mexico | Rentabilidad

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