El fuerte sismo que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto, con una magnitud de 7,4 según los reportes del Servicio Geológico Colombiano, se sintió en distintas regiones del país y generó momentos de preocupación en ciudades como Bogotá. Tras el episodio, Johan Efraín Mejía Mejía, propietario y administrador de la Estación de Servicio Texaco Hayuelos de Bogotá, compartió con Surtidores LATAM su experiencia y puso el foco en un aspecto central para las operaciones del sector: la prevención.
“Durante un sismo hablamos de instantes muy cortos en los que debemos actuar con la mayor agilidad, calma y organización posible”, explicó Mejía. Según el empresario, la prioridad inmediata debe ser proteger la vida y la integridad de colaboradores, clientes y peatones. Al mismo tiempo, una Estaciones de Servicio debe aplicar sus procedimientos para reducir la posibilidad de incendios, explosiones u otros eventos que puedan agravar la emergencia.
Para el propietario, sin embargo, el verdadero trabajo comienza antes de que ocurra el movimiento. “La preparación es fundamental”, sostuvo. En Bogotá se realizan dos simulacros distritales al año, pero consideró que las empresas deben ir más allá de esas instancias mediante ejercicios internos, capacitación permanente y una revisión constante de los planes de emergencias y contingencias.
La señalización también forma parte de esa preparación. Las rutas de evacuación y los puntos de encuentro deben estar correctamente identificados y ser conocidos por todo el personal. Mejía comparó este proceso con el entrenamiento deportivo: la capacidad de responder adecuadamente ante una situación crítica depende de haber practicado previamente. “Debemos trabajar de manera constante hasta lograr que todo el equipo conozca su función”, señaló.
La prevención adquiere una dimensión todavía mayor en una estación que funciona las 24 horas. Los turnos rotativos hacen que una emergencia pueda encontrar equipos de trabajo diferentes, por lo que la seguridad no puede depender de que una persona determinada esté presente. Todos los colaboradores deben conocer sus responsabilidades y saber cómo actuar frente a una contingencia.
Además, una estación de servicio presenta una particularidad frente a otro tipo de establecimientos: no solo hay personas dentro de las instalaciones, sino también vehículos circulando permanentemente. Por eso, la respuesta debe contemplar distintos escenarios y evitar que el movimiento de automóviles, la presencia de combustibles y la reacción de clientes puedan sumar nuevos riesgos durante una emergencia.
Otro punto que requiere especial seguimiento son los tanques subterráneos de almacenamiento. Mejía explicó que, después de un evento sísmico, en su Estación realizan mediciones y controlan el inventario de producto y las salmueras asociadas a los tanques durante las siguientes tres o cuatro horas. El objetivo es detectar rápidamente cualquier variación que pueda advertir sobre una eventual afectación.
La experiencia del empresario deja así una premisa concreta para las Estaciones de Servicio: frente a un sismo, la capacidad de respuesta no empieza cuando comienza a moverse el suelo. Se construye previamente con capacitación, simulacros, procedimientos claros, señalización y roles definidos. Para una operación 24/7, estar preparados significa que cualquier trabajador, en cualquier turno, pueda actuar correctamente cuando los segundos importan.






















Exelente recomendación, nunca sobra tener las mayores prevenciones para evitar que situaciones como esta que vivimos en Colombia tengan un impacto mayor .👍
Excelentes recomendaciones. Dios te ilumine guíe siempre.