El control del combustible de una flota corporativa ya no depende únicamente de saber cuántos litros se cargaron o cuánto se gastó durante un determinado período. La incorporación de herramientas de inteligencia artificial abre una nueva etapa, analizar cada abastecimiento junto con la ubicación del vehículo, sus recorridos y sus parámetros operativos para determinar si la operación responde al comportamiento esperado.
En este sentido, Petrobras Flota y SkyCop Paraguay presentaron FuelNET IA, un sistema que cruza información de las transacciones de combustible con datos de posicionamiento GPS y variables operativas de los vehículos para identificar automáticamente posibles anomalías.
La alianza permite observar una tendencia que comienza a ganar espacio en la gestión de flotas: el uso de inteligencia artificial para transformar grandes volúmenes de datos operativos en alertas y herramientas para la toma de decisiones.
La lógica es relativamente sencilla, aunque su aplicación requiere procesar múltiples fuentes de información. Una carga de combustible puede ser analizada en función de dónde se encontraba el vehículo, qué recorrido realizó, cuál era su comportamiento habitual y si el volumen abastecido resulta coherente con los parámetros esperados.
De esta forma, el sistema puede detectar operaciones que se apartan de los patrones habituales y generar alertas para que sean revisadas. El objetivo no es necesariamente determinar que existe una irregularidad, sino identificar situaciones que requieren un análisis adicional.
Ese cambio resulta significativo para las empresas que administran flotas. Hasta ahora, según informó Petrobras a Surtidores Latam, buena parte del control se realizaba a partir de reportes posteriores, mediante la comparación manual de consumos, recorridos y cargas. La IA permite automatizar una parte de ese proceso y concentrar la atención en aquellos casos que presentan un comportamiento diferente.
La tecnología también aporta una dimensión económica al análisis. Una desviación detectada no solo puede ser identificada, sino que también puede ser evaluada en función del impacto que representa para los costos de la operación.
El combustible constituye uno de los principales gastos de las empresas de transporte, logística, distribución y servicios. Por ese motivo, cualquier herramienta capaz de detectar consumos atípicos, errores operativos o desvíos en los patrones de abastecimiento puede tener un impacto directo sobre la eficiencia de una flota.
La evolución, consiste en pasar de una mirada basada en el registro a otra centrada en la interpretación. El dato de una carga, considerado de manera aislada, ofrece información limitada. Cuando se cruza con la ubicación del vehículo, el recorrido realizado y su historial de consumo, puede convertirse en una señal sobre el funcionamiento de toda la operación.
El desarrollo de soluciones como FuelNET IA plantea, así, una transformación que va más allá de una nueva plataforma tecnológica. Los hidrocarburos comienzan a ser gestionados como parte de un sistema de datos capaz de analizar no sólo cuánto se consume, sino también dónde, cuándo y bajo qué condiciones ocurre cada operación.




















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