El mercado peruano del gas natural vehicular atraviesa una etapa marcada por novedades regulatorias y señales alentadoras para la actividad empresarial. La reciente publicación de nuevas disposiciones vinculadas al sector coincide con un escenario de mayor dinamismo comercial en las Estaciones de Servicio dedicadas a este combustible.
Una de las medidas corresponde al Instituto Nacional de Calidad, que aprobó una nueva edición de la Norma Técnica Peruana aplicable a los establecimientos que comercializan gas natural vehicular al público. La disposición sustituye una versión vigente desde 2007 e incorpora criterios actualizados en materia operativa, seguridad e infraestructura.
La adecuación busca acompañar la evolución que ha experimentado el parque automotor convertido a gas natural durante los últimos años. Para los operadores, la incorporación de estándares más actuales supone una oportunidad para fortalecer la calidad del servicio y elevar la competitividad de sus instalaciones.
Días atrás, Walter Espinoza Villaverde, economista y gerente general de Villaverde Consultores & Inversionistas, manifestó a Surtidores LATAM que las condiciones del negocio presentan indicadores alentadores para quienes analizan apostar por esta actividad. “El promedio de ventas se ha incrementado. En Lima estamos en alrededor de 9.000 metros cúbicos diarios, y los márgenes también han mejorado”, afirmó el especialista.
La evolución de la demanda, sumada a un parque vehicular que continúa incorporando unidades impulsadas por gas natural, fortalece las expectativas de crecimiento en distintos puntos del país.
En paralelo, OSINERGMIN dispuso la publicación de un proyecto normativo orientado a ordenar la presentación de información relacionada con obras de distribución de gas natural por red de ductos. La propuesta permanecerá abierta a comentarios durante quince días hábiles y apunta a unificar obligaciones informativas para las compañías involucradas.
Aunque su incidencia sobre las Estaciones de Servicio es indirecta, la expansión de la infraestructura de distribución resulta fundamental para garantizar una mayor disponibilidad del energético. Una red más extensa facilita el abastecimiento y abre posibilidades para el desarrollo de nuevos emprendimientos vinculados al GNV.
Cabe mencionar que con ambas iniciativas ya vigentes o en proceso de consulta, el sector observa un escenario que combina crecimiento comercial, actualización técnica y proyección de nuevas obras. Para los inversionistas, la combinación de mayores ventas, mejores márgenes y avances en infraestructura configura un panorama que invita a mirar con atención las oportunidades que ofrece el negocio del gas natural vehicular en Perú.



















0 comentarios