Costa Rica continuará enfrentando presión sobre los precios de los combustibles durante las próximas semanas, en un escenario donde el mercado internacional vuelve a marcar el pulso del valor que pagan consumidores y Estaciones de Servicio.
La advertencia surgió tanto desde la Cámara de Empresarios del Combustible como de la Refinadora Costarricense de Petróleo que prevén nuevos ajustes en gasolinas y descartan un alivio importante en el corto plazo mientras persista la inestabilidad vinculada al conflicto bélico en Medio Oriente.
El barril pasó de cotizaciones cercanas a los 70 dólares a niveles próximos a los 95 dólares desde el inicio de las tensiones internacionales. Aunque en las últimas semanas mostró cierta moderación, continúa muy por encima de los valores previos a la crisis.
Para el sector, el fenómeno vuelve a dejar en evidencia la fuerte dependencia costarricense de variables externas. Recope reconoció que el precio local permanece sujeto a factores internacionales como conflictos geopolíticos, decisiones de países exportadores y cambios en la demanda mundial.
A eso se suma ahora otro componente estacional: el inicio del verano en Estados Unidos, Canadá y Europa. El aumento de viajes y traslados en el hemisferio norte suele elevar el consumo de combustibles y generar nuevas presiones sobre las cotizaciones internacionales.
Desde la Cámara de Empresarios del Combustible, el director Pablo Guzmán, consideró que todavía podrían producirse nuevos incrementos hasta alcanzar una nueva estabilidad de mercado. Sin embargo, aclaró que no se espera una suba tan pronunciada como la aplicada en mayo, ya que gran parte del impacto internacional ya fue absorbido en ese ajuste.
Recope, por su parte, fue aún más contundente al señalar que no observa condiciones para reducciones importantes en el corto plazo. Según la entidad, mientras continúe la crisis internacional, los precios probablemente permanezcan en niveles similares a los actuales.
El organismo explicó además que, si bien existen elementos que ayudan a amortiguar parcialmente el impacto, estos todavía no logran compensar el peso del mercado externo. Entre ellos aparecen la baja del tipo de cambio del dólar y algunas estrategias de planificación de compras implementadas por la estatal.
Uno de los datos que más atención genera dentro del sector es la composición del precio final de los combustibles en Costa Rica, ya que cerca del 47 por ciento corresponde directamente al costo internacional del producto, mientras que aproximadamente un 37 por ciento responde a impuestos.
Los márgenes regulados de distribución representan alrededor del 10 por ciento y la operación e inversión de Recope cerca del 5 por ciento restante. Durante mayo, Costa Rica registró uno de los incrementos más importantes del último tiempo. El diésel aumentó hasta ₡151 por litro y también se aplicaron subas en las gasolinas regular y súper.
Para junio, los datos preliminares elaborados por Recope proyectan nuevos aumentos en ambas gasolinas, aunque el diésel podría experimentar una reducción cercana a ₡46 por litro. La definición final quedará en manos de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), organismo encargado de aprobar las tarifas que regirán en el mercado local.



















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