Surtidores Latam
Paraguay.
Desafíos

Una nueva obligación para el etanol pone a prueba la capacidad de abastecimiento

La nueva normativa obliga a que al menos la mitad del biocombustible mezclado con naftas provenga de caña de azúcar nacional.

El Gobierno de Paraguay decidió avanzar con una modificación de peso dentro del mercado de biocombustibles. Mediante un decreto firmado por el presidente Santiago Peña, el país estableció que al menos el 50 por ciento del etanol utilizado en las mezclas con combustibles deberá tener origen nacional y provenir de caña de azúcar.

La disposición fue recibida con optimismo por la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables, aunque también abrió interrogantes sobre la capacidad industrial y logística necesaria para cumplir con los nuevos volúmenes exigidos por el mercado.

Hasta ahora, el biocombustible elaborado a partir de cereales mantenía una participación predominante dentro del esquema paraguayo debido a factores vinculados a escala, disponibilidad y costos de producción. Con el nuevo cupo obligatorio, la industria cañera gana espacio dentro de la matriz energética y obliga a toda la cadena a acelerar capacidad operativa.

Massimiliano Corsi, presidente de BIOCAP, explicó que el objetivo apunta a impulsar mayores oportunidades para el sector vinculado, aunque reconoció que el crecimiento deberá ir acompañado por mejoras de productividad y eficiencia.

“La intención de la normativa es generar mayores oportunidades para la producción nacional vinculada a la caña de azúcar. Históricamente el mercado paraguayo del etanol tuvo una participación predominante del alcohol a partir de cereales por razones de escala, abastecimiento y competitividad. El gran desafío hacia adelante será lograr que toda la cadena nacional pueda seguir creciendo con eficiencia, productividad y capacidad de responder a la demanda del mercado”, sostuvo.

La obligación de incorporar un porcentaje mínimo de etanol implica además capacidad de almacenamiento, transporte, industrialización y distribución para abastecer a las mezcladoras y al circuito comercial de combustibles.

Dentro del sector privado entienden que la medida puede transformarse en un impulso para nuevas inversiones energéticas e industriales. Corsi señaló que Paraguay dispone de condiciones atractivas para captar capitales vinculados a biocombustibles, aunque advirtió que el mercado necesitará previsibilidad para sostener ese crecimiento en el tiempo.

Por otra parte el decreto reglamenta las leyes N° 7357/2024 y N° 7391/2024, además de desarrollar el artículo 7° de la Ley N° 5444/2015. Entre las disposiciones incluidas figura un sistema de fiscalización más estricto, un calendario destinado a ordenar la oferta de alcohol absoluto según volumen y tipo de materia prima y un esquema sancionatorio para quienes incumplan las obligaciones fijadas por la normativa.

El Ministerio de Industria y Comercio será el organismo encargado de aplicar los controles y supervisar el funcionamiento del sistema. Para la industria, el nuevo marco también puede ayudar a formalizar actividades y acelerar la modernización tecnológica dentro de la cadena productiva.

En este sentido, BIOCAP adelantó a Surtidores Latam que continuará participando en las mesas técnicas vinculadas al sector y en el diálogo entre productores, industria y autoridades nacionales. La entidad consideró que el país tiene margen para consolidarse como uno de los polos regionales de biocombustibles, especialmente por su capacidad agrícola y por el crecimiento sostenido del uso de mezclas renovables en combustibles líquidos.

 

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