Los recientes bloqueos registrados en el sur de Santander encendieron las alarmas en el sector de estaciones de servicio, tras generar fuertes pérdidas económicas y una caída en la comercialización de combustibles. Así lo advirtió Farid Jones, director ejecutivo de la Federación de Empresarios de Biocombustibles y Energéticos de Colombia (FEBECOL), quien detalló a surtidores latam el impacto directo de estas interrupciones en la operación diaria del rubro.
De acuerdo con el dirigente gremial, durante los cinco o seis días que se extendieron las protestas, se dejaron de vender cerca de 20.000 galones de combustible diarios en la región afectada. Esta reducción en la demanda no responde a una baja estructural del consumo, sino a las dificultades logísticas derivadas de los cierres, que limitaron el tránsito y el normal abastecimiento.
En términos económicos, el panorama resulta aún más complejo. Jones estimó que las pérdidas acumuladas podrían superar los 1.500 millones de pesos en el transcurso de una sola semana. Este impacto no solo afecta a los propietarios de Estaciones de Servicio, sino que se extiende a toda la cadena comercial, evidenciando la vulnerabilidad del sector frente a este tipo de contingencias.
El dirigente también subrayó que las consecuencias de los bloqueos trascienden lo estrictamente empresarial. “Estas situaciones generan afectaciones no solamente en el comercio, sino también en la comunidad en general”, señaló, al remarcar cómo la falta de combustibles puede repercutir en el transporte, la movilidad y el abastecimiento de bienes esenciales.
Uno de los factores que agravó la situación fue el carácter imprevisto y prolongado de las protestas. Según explicó Jones, se trató de un bloqueo no planificado que terminó extendiéndose más de lo esperado, afectando tanto las vías terrestres como la conectividad aérea del departamento, lo que complicó aún más las tareas de distribución.
Frente a este escenario, desde FEBECOL reiteraron la importancia de implementar estrategias preventivas. Entre ellas, destacaron la necesidad de que las Estaciones de Servicio mantengan inventarios elevados de combustible como una medida para mitigar los efectos de eventuales interrupciones en el suministro.
Sin embargo, el propio Jones reconoció que, si bien contar con mayores reservas puede ayudar a amortiguar el impacto, no siempre resulta suficiente ante eventos de gran magnitud o duración incierta. En ese sentido, insistió en que este tipo de situaciones excede la capacidad de previsión habitual de los empresarios del sector.
Finalmente, el referente gremial llamó a reflexionar sobre la necesidad de garantizar condiciones de operación estables para el normal funcionamiento del mercado de combustibles. Mientras tanto, el sector continúa enfrentando las consecuencias de una coyuntura que pone en evidencia la fragilidad logística y económica ante escenarios de bloqueo prolongado.





