La expansión de los vehículos eléctricos plantea un desafío para la infraestructura energética: acompañar el crecimiento de la demanda sin depender exclusivamente de la capacidad disponible en las redes. Frente a este escenario, el ingeniero Julio César Giraldo Ruíz, director de H2 CULTURE, compartió con Surtidores LATAM un análisis sobre la integración entre hidrógeno renovable y electromovilidad.
El especialista cuestiona la idea de que ambas tecnologías representen caminos separados dentro de la transición energética. “Cuando se habla de des-carbonización del transporte (movilidad sostenible dirían algunos) se tiene la falsa creencia de que el Hidrógeno y la Electro-Movilidad son caminos diferentes para un mismo propósito”, señaló Giraldo Ruíz. En su análisis, plantea que pueden complementarse para avanzar hacia una “Transición Energética Integral”.
Uno de los problemas que identifica está relacionado con la capacidad de las redes eléctricas para absorber la creciente demanda. “Con el creciente y acelerado mercado de automotores eléctricos en el mundo se ha puesto de manifiesto los grandes retos que deberán afrontar las redes eléctricas de transmisión para soportar tal cantidad de demanda de electricidad”, explicó. A esto suma el consumo asociado a centros de datos y al desarrollo de la inteligencia artificial.

La propuesta toma como antecedente el concepto de las Gaso-Electrolineras desarrollado en Estados Unidos, donde una misma instalación puede abastecer combustible y utilizarlo para generar electricidad destinada a la carga de vehículos eléctricos. Para Giraldo Ruíz, este esquema permite avanzar hacia una infraestructura con diferentes alternativas de suministro: “convirtiendo una Estación de Servicio en una verdadera energiteca, donde los vehículos que la visiten tengan varias opciones energéticas de suministro para su propulsión”.
Sobre esa base aparece el concepto HydroVolt, que reemplaza el gas utilizado en aquellos sistemas por hidrógeno renovable. “Es generar electricidad a partir del Hidrógeno renovable In situ y fuera de la red eléctrica (Off Grid), también exclusivamente para cargar vehículos eléctricos”, detalló el especialista. El hidrógeno puede producirse en el propio establecimiento o ser transportado y almacenado para alimentar pilas de combustible.

El modelo ya está siendo probado en el Pohang Techno Park, en Corea del Sur. Desde mayo de 2026, una pila de combustible PEM de hidrógeno de 100 kW genera electricidad in situ y off grid para un cargador rápido de 50 kW destinado a vehículos eléctricos. El objetivo, según Giraldo Ruíz, es “instalar electrolineras potentes sin necesidad de reforzar la red eléctrica por todo el país asiático, usando el Hidrógeno como el generador principal de dicha electricidad”.
El proyecto demandó una inversión de aproximadamente USD 1 millón e incorpora la pila de combustible, un cargador rápido, almacenamiento y suministro de hidrógeno y un sistema integrado de monitoreo. La tecnología puede alcanzar una generación de hasta 100 kW, con una eficiencia superior al 50 por ciento. En agosto, un Kia EV6 fue utilizado para realizar una recarga en la instalación bajo el concepto HydroVolt.
El desarrollo también se vincula con el despliegue de infraestructura de hidrógeno que Corea del Sur proyecta para los próximos años. HyNet, consorcio encargado de parte de la expansión, opera cerca de 70 estaciones y en 2026 se adjudicó la construcción de 13 nuevas instalaciones. El Gobierno surcoreano apunta a superar las 660 estaciones de hidrógeno para 2030.





