La rentabilidad de las estaciones de servicio colombianas volvió a estar en el centro del debate. Durante la primera Cumbre de Estaciones de Servicio del Caribe, realizada el pasado 3 de noviembre, David Jiménez Mejía, vocero gremial nacional de Somos Uno, expuso las dificultades económicas que enfrentan los establecimientos de menor volumen y puso en discusión la remuneración que recibe el sector por la venta de combustibles.
El dato que presentó resulta significativo: el 50% de las Estaciones de Servicio del país vende menos de 37.000 galones al mes. Según explicó el dirigente, ese volumen representa un umbral de referencia para analizar la sostenibilidad de los negocios minoristas. «En Colombia la mediana, que es el 50% de las estaciones de servicio de nuestro país, vende menos de 37.000 galones al mes«, señaló.
El cuestionamiento apunta directamente al margen de comercialización establecido por el Gobierno Nacional. Jiménez Mejía explicó que la remuneración reconocida al distribuidor minorista es de aproximadamente 35 centavos de dólar por galón. «Para nosotros como gremio, 37.000 galones es un punto de no equilibrio para una estación de servicio que tiene un margen de rentabilidad fijado por el Gobierno Nacional», sostuvo durante su intervención.

La diferencia entre combustibles también incide en el análisis. De acuerdo con el representante gremial, esos 35 centavos de dólar representan cerca del 6% del precio de la gasolina corriente y alrededor del 9% en el caso del diésel, cuyo precio se encuentra subsidiado en Colombia. Sin embargo, esos porcentajes no serían suficientes para sostener los gastos que demanda el funcionamiento de una estación.
«En ninguno de los estudios que hemos elaborado, el margen que tenemos hoy en día regulado cubre esa operación de una estación de servicio de cerca de 30.000 galones al mes«, advirtió Jiménez Mejía. Su planteo pone el foco en una dificultad concreta para los empresarios: los ingresos por comercialización deben responder a una estructura de costos que incluye personal, mantenimiento, servicios, administración y funcionamiento cotidiano, independientemente del volumen despachado.
Para respaldar el reclamo, el dirigente destacó que Colombia dispone de información pública sobre las ventas de las estaciones de servicio, una herramienta que permitió al gremio desarrollar estudios sobre la situación económica de la actividad.
«Tenemos una data bastante interesante; Colombia tiene un sistema formidable de información pública de venta de Estaciones de Servicio«, afirmó. Esa información, según explicó, permitió trasladar al Gobierno Nacional evidencia sobre las condiciones reales de operación del negocio.
A partir de esos relevamientos, Somos Uno busca que las autoridades incorporen una mirada más amplia sobre la distribución minorista. «Le hemos dicho al Gobierno Nacional: ojo que esto es un servicio público. Como servicio público, usted debe garantizar la cobertura, fomentar la iniciativa privada y promover la prestación del servicio«, expresó Jiménez Mejía. El pedido apunta a que la regulación no contemple únicamente el margen por galón, sino también la necesidad de mantener una red de abastecimiento económicamente sostenible en todo el territorio.





