Durante el encuentro se analizaron aspectos técnicos y administrativos que condicionan el funcionamiento diario de los puntos de venta. Entre los temas prioritarios destacaron los límites de distancias mínimas, la colocación de depósitos de fibra de vidrio dentro de tanques existentes y los plazos de vigencia de las concesiones.
Desde el gremio señalaron que estos intercambios apuntan a construir una agenda conjunta que dote de mayor certeza, trazabilidad y solidez jurídica a las exigencias aplicables a los servicentros.
El presidente de la Cámara, Pablo Guzmán Trejos, destacó en diálogo con Surtidores el valor de mantener una relación fluida con los entes rectores y subrayó que estos espacios consolidan la confianza mutua.
“Creemos en la comunicación oportuna. Si la autoridad comprende nuestra posición, las alternativas de mejora y la operativa constante de un expendio, podrá aplicar de forma más eficaz la normativa y facilitar su cumplimiento”, remarcó.

Más allá de los detalles técnicos, la preocupación central de los empresarios radica en contar con definiciones claras, criterios uniformes y respaldo legal suficiente para evitar interpretaciones discrecionales que entorpezcan la actividad.
En esa línea, sostuvo que estas instancias de encuentro permiten afianzar los lazos institucionales y generar un entorno más favorable para atender las necesidades del sector.
Guzmán Trejos explicó que la Cámara considera indispensable transmitir al Gobierno la experiencia que los empresarios acumulan sobre el funcionamiento cotidiano de los puntos de venta, especialmente cuando se debaten normas que inciden de lleno en su operativa.
Según detalló, el objetivo es que los organismos responsables de tomar decisiones conozcan de primera mano la postura del gremio, así como las complejidades y oportunidades de mejora identificadas en el día a día.
El dirigente remarcó que contar con reglas más claras también agiliza su acatamiento. Para ello, juzgó prioritario que la Administración comprenda la dinámica real de los servicentros y los pormenores técnicos que deben ponderarse al formular o aplicar cada medida.
“Si la entidad reguladora asimila nuestra postura, conoce las alternativas viables y comprende el manejo constante de un expendio, podrá instrumentar de forma más efectiva esa normativa y garantizar su cumplimiento”, señaló.
El acercamiento con el MINAE responde a una directriz que la entidad gremial procura sostener a largo plazo: elevar las inquietudes del empresariado hacia las entidades que rigen el mercado de hidrocarburos.





