SOMOS UNO llevó al Ministerio de Justicia dos pedidos que pueden modificar el trámite para las gasolineras.
Las Estaciones de Servicio colombianas buscan modificar la forma en que se gestiona uno de los trámites que puede terminar impactando directamente sobre su operación. El gremio SOMOS UNO radicó ante el Ministerio de Justicia dos solicitudes relacionadas con el Certificado de Carencia de Informes por Tráfico de Estupefacientes (CCITE), en medio de las demoras generadas por la contingencia tecnológica que atraviesa la cartera.
Según lo compartido con Surtidores LATAM, el planteo combina una respuesta inmediata para los establecimientos afectados y una propuesta de fondo: que el documento tenga una vigencia de tres años. El pedido llega después del ataque informático sufrido por el Ministerio de Justicia, que confirmó el pasado 3 de agosto que fue víctima de un ransomware que comprometió parte de su infraestructura tecnológica y afectó la disponibilidad de algunos servicios.
En ese sentido, el SICOQ, plataforma utilizada para los trámites relacionados con sustancias y productos químicos controlados, continuó operando de manera parcial y con restricciones para el cargue de documentos.

Frente a este escenario, SOMOS UNO solicitó la prórroga de los CCITE que están vigentes o próximos a vencer, además de la expedición masiva y sin costo de autorizaciones extraordinarias. El gremio también pidió suspender los términos administrativos para evitar que solicitudes puedan ser canceladas por inconvenientes derivados del funcionamiento de las plataformas, establecer un mecanismo de trazabilidad y coordinar con el Ministerio de Minas y Energía una alternativa que impida que las estaciones queden bloqueadas en SICOM.
La preocupación tiene una consecuencia concreta para los empresarios: un trámite administrativo demorado puede terminar trasladándose al sistema que registra y controla la operación de los agentes de la cadena de combustibles. Por eso, el gremio pidió que los casos represados reciban atención prioritaria y abrió un mecanismo para recopilar las situaciones de las Estaciones de Servicio que tengan solicitudes pendientes. La propia cartera adoptó medidas transitorias durante la contingencia tecnológica, incluida la suspensión de términos administrativos mediante la Resolución 1510.
Pero el segundo documento presentado por SOMOS UNO apunta mucho más allá de la emergencia. El gremio pidió modificar el término de vigencia del CCITE para las Estaciones de Servicio y propuso llevarlo a tres años, argumentando que un período más extenso permitiría reducir la carga administrativa sin eliminar los controles sobre las actividades reguladas. La propuesta busca aprovechar el margen que, según la interpretación jurídica presentada por la organización, permite asignar vigencias mayores dependiendo de las condiciones y del perfil de riesgo.
La discusión tiene como punto de partida una particularidad de la normativa actual. El Decreto 1069 de 2015 establece que el Ministerio de Justicia puede asignar al CCITE una vigencia de hasta cinco años; sin embargo, para las estaciones de servicio y otros agentes de la cadena registrados en SICOM, el mismo marco fija actualmente un término máximo de un año. Por eso, el planteo de SOMOS UNO no es simplemente una extensión automática: requiere modificar la regla específica que hoy alcanza a las Estaciones.
El gremio también anticipó una tercera discusión: que el CCITE deje de ser considerado un requisito habilitante para la operación de las gasolineras. Para ello, SOMOS UNO pretende abrir una mesa de trabajo con los ministerios de Justicia, Minas y Trabajo.
El argumento es que el control sobre las sustancias químicas puede mantenerse, pero sin que una demora administrativa o tecnológica termine convirtiéndose automáticamente en una barrera para continuar con la actividad comercial. Cabe mencionar que por ahora, ninguna de estas modificaciones está aprobada. Son solicitudes formalmente radicadas ante el Ministerio de Justicia, que deberá responder a los planteos.





