
Más biodiésel en el gasoil: qué impacto tendrá en las Estaciones de Servicio
Las dudas de los estacioneros sobre calidad, motores y manejo del combustible vuelven a abrir una discusión que Argentina ya atravesó.

Las dudas de los estacioneros sobre calidad, motores y manejo del combustible vuelven a abrir una discusión que Argentina ya atravesó.

El nuevo esquema aprobado en Paraguay mantendrá el corte obligatorio en 7% hasta fin de año y elevará el mínimo a 8% desde enero de 2027.

La entrada en vigencia de la mezcla obligatoria de entre 8 % y 10 % de biodiésel representa uno de los mayores avances de la política energética paraguaya de los últimos años.

Las distribuidoras reclamaron suspender la medida de incorporación de biocarburantes por sus posibles consecuencias técnicas y económicas, mientras la industria sostiene que fortalecerá la producción nacional y reducirá la dependencia de combustibles importados.

Con más de 103 millones de metros cúbicos de bioetanol producidos en 2025 y una participación superior a dos tercios de la producción mundial, la región refuerza su posición como actor estratégico para el abastecimiento.

La industria de biocombustibles celebró la decisión del Gobierno de elevar la mezcla obligatoria de biodiésel en el diésel común entre 8 y 10 por ciento.

La Ley 7635 ya entró en vigor en Paraguay y habilita una mezcla obligatoria de biodiésel de entre 5 y 20 por ciento. Ahora el sector espera la resolución que definirá el porcentaje definitivo.

El Congreso avaló el veto parcial de Santiago Peña y mantuvo el nuevo esquema de mezcla flexible. El sector advierte que sin una aplicación efectiva seguirá operando con capacidad ociosa y mayores costos.

El nuevo esquema elimina el aumento gradual y otorga flexibilidad al Ejecutivo para definir el porcentaje de mezcla, mientras amplía beneficios fiscales y habilita exportaciones.

Con ventas sólidas, exportaciones exigentes y un debate legislativo decisivo en puerta, el sector de biodiésel y etanol cierra un año con señales claras.

Con mayor producción de biocombustibles, modernización industrial y una agroindustria integrada, el país avanza hacia un esquema energético más sólido y orientado a la exportación.

El presidente de Biocap, sostuvo que Paraguay cuenta con los recursos y la capacidad industrial para consolidar al biodiésel como un motor económico y energético.

Las dudas de los estacioneros sobre calidad, motores y manejo del combustible vuelven a abrir una discusión que Argentina ya atravesó.

El nuevo esquema aprobado en Paraguay mantendrá el corte obligatorio en 7% hasta fin de año y elevará el mínimo a 8% desde enero de 2027.

La entrada en vigencia de la mezcla obligatoria de entre 8 % y 10 % de biodiésel representa uno de los mayores avances de la política energética paraguaya de los últimos años.

Las distribuidoras reclamaron suspender la medida de incorporación de biocarburantes por sus posibles consecuencias técnicas y económicas, mientras la industria sostiene que fortalecerá la producción nacional y reducirá la dependencia de combustibles importados.

Con más de 103 millones de metros cúbicos de bioetanol producidos en 2025 y una participación superior a dos tercios de la producción mundial, la región refuerza su posición como actor estratégico para el abastecimiento.

La industria de biocombustibles celebró la decisión del Gobierno de elevar la mezcla obligatoria de biodiésel en el diésel común entre 8 y 10 por ciento.

La Ley 7635 ya entró en vigor en Paraguay y habilita una mezcla obligatoria de biodiésel de entre 5 y 20 por ciento. Ahora el sector espera la resolución que definirá el porcentaje definitivo.

El Congreso avaló el veto parcial de Santiago Peña y mantuvo el nuevo esquema de mezcla flexible. El sector advierte que sin una aplicación efectiva seguirá operando con capacidad ociosa y mayores costos.

El nuevo esquema elimina el aumento gradual y otorga flexibilidad al Ejecutivo para definir el porcentaje de mezcla, mientras amplía beneficios fiscales y habilita exportaciones.

Con ventas sólidas, exportaciones exigentes y un debate legislativo decisivo en puerta, el sector de biodiésel y etanol cierra un año con señales claras.

Con mayor producción de biocombustibles, modernización industrial y una agroindustria integrada, el país avanza hacia un esquema energético más sólido y orientado a la exportación.

El presidente de Biocap, sostuvo que Paraguay cuenta con los recursos y la capacidad industrial para consolidar al biodiésel como un motor económico y energético.












