A tres meses del doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio, la situación en la frontera con Colombia continúa generando preocupación entre los empresarios de estaciones de servicio. Desde Norte de Santander, un referente del sector describió ante Surtidores LATAM un escenario marcado por el ingreso de combustibles de contrabando y productos provenientes del robo a poliductos.
“Acá estamos invadidos de combustible del que se roban del poliducto. Y también hay combustible venezolano”, señaló el empresario, quien explicó que la oferta irregular convive con la comercialización formal en distintos puntos de la frontera. La situación, según relató, está afectando directamente a quienes operan dentro del circuito legal.

Uno de los principales focos señalados es el ingreso de producto desde Venezuela. “En las Estaciones internacionales acá de la frontera también venden combustible venezolano casi igual al precio de Colombia”, explicó. Sin embargo, sostuvo que los consumidores pueden desplazarse hacia territorio venezolano para conseguir valores considerablemente inferiores y luego trasladar el combustible hacia Colombia.
“Pero la gente puede ir más allá, a San Cristóbal, más allá, y comprarlo muchísimo más barato”, afirmó. Según su relato, posteriormente “están trayendo combustible de allá también”, mediante vehículos que cruzan y regresan con el producto. Entre los puntos mencionados aparece La Parada, corregimiento perteneciente al municipio de Villa del Rosario.
El empresario también vinculó esta circulación de combustibles con los riesgos derivados del almacenamiento clandestino. Como ejemplo, mencionó un hecho ocurrido recientemente: “Días atrás se prendió un taller donde arreglaban motos y lo que cuenta la gente era que tenían gasolina de contrabando, gasolina ilegal almacenada”.

Frente a este escenario, aseguró que desde las autoridades locales comenzaron a adoptarse medidas para judicializar a aquellos que compren gasolina venezolana o que la almacenen. Según explicó, la medida no se limitaría al producto procedente de Venezuela, sino también a otros combustibles comercializados ilegalmente.
En ese sentido, el empresario sostuvo que parte del combustible irregular que llega a Norte de Santander tendría otros orígenes dentro de Colombia. “No solamente gasolina venezolana, sino otro tipo de combustibles ilegales como el que se roban en el sur del Cesar y que invade el departamento del Norte de Santander.”, señaló.
El impacto, aseguró, termina recayendo sobre las gasolineras que trabajan dentro del esquema formal. “La situación, a pesar del terremoto, para la comercialización de combustibles está grave para las Estaciones de Servicio”, advirtió.





