Las Estaciones de Servicio de América Latina atraviesan un proceso de transformación que obliga a los operadores a mirar más allá del expendio tradicional. Los cambios en los hábitos de consumo, la incorporación de nuevas tecnologías y la evolución del parque automotor impulsan a los empresarios a ampliar sus fuentes de ingresos mediante propuestas complementarias que fortalezcan la sostenibilidad de la actividad.
Para Pablo Cogliati, contador público y consultor especializado en empresas familiares de Argentina, Latinoamérica y España, esta tendencia dejó de ser una posibilidad para convertirse en una necesidad. En diálogo con Surtidores LATAM, explicó que muchas de las firmas a las que asesora comenzaron hace tiempo a ampliar su oferta para fidelizar clientes y mejorar su rentabilidad.
“Las Estaciones de Servicio con las que trabajo desde hace tiempo vienen realizando u ofreciendo nuevos productos por medio de sus locales integrados, como gastronomía, venta de repuestos y lubricantes”, afirmó el especialista. Según indicó, estas alternativas permiten aprovechar mejor el flujo diario de visitantes y disminuir la dependencia exclusiva de la venta de combustibles.
Cogliati considera que otro de los segmentos con mayor potencial estará vinculado a la movilidad eléctrica. A medida que aumente la presencia de vehículos impulsados por esta tecnología en la región, entiende que los operadores deberán incorporar infraestructura de carga para responder a esa nueva demanda.
“Con la incursión fuerte de los vehículos eléctricos sería interesante prestar el servicio de carga. Hay algunas Estaciones de Servicio que ya lo tienen”, señaló. Según explicó, quienes inviertan de manera anticipada podrán diferenciarse y posicionarse mejor frente a un mercado que evolucionará de forma progresiva en los próximos años.
El consultor también invita a poner el foco en un recurso que, en muchos casos, permanece subutilizado: la superficie disponible. “Las Estaciones de Servicio tienen grandes predios y podrían ofrecer estacionamiento por día, por hora o por mes”, sostuvo Cogliati.
Asimismo, explicó que esta iniciativa adquiere especial relevancia en las principales ciudades de Latinoamérica, donde la cantidad de vehículos supera ampliamente la disponibilidad de cocheras, generando una demanda permanente por espacios seguros para estacionar.
Para el especialista, el futuro del sector no dependerá únicamente del volumen comercializado en los surtidores, sino de la capacidad para transformarse en centros de atención integral. Gastronomía, tiendas de conveniencia, lubricantes, lavado de vehículos, carga eléctrica, estacionamiento e incluso soluciones logísticas aparecen como alternativas para fortalecer la rentabilidad y preparar a las empresas para los desafíos de la próxima década.



















0 comentarios