Hace apenas unas horas, Petropar comunicó que resolvió ejecutar la garantía bancaria contra la firma catarí Doha Holding luego de reiterados incumplimientos en el suministro de gasoil, en una decisión que busca no solo cerrar un capítulo contractual sin resultados, sino también reforzar su capacidad de respuesta ante un mercado internacional cada vez más volátil.
El presidente de la compañía, William Wilka, confirmó que la medida se concretará hacia fin de mes y permitirá a la empresa hacerse de aproximadamente USD 3.050.000 correspondientes a la póliza de fiel cumplimiento. Estos fondos serán utilizados estratégicamente para amortiguar el impacto de la suba de los combustibles, presionados por la coyuntura geopolítica en Medio Oriente, y para garantizar nuevas adquisiciones bajo condiciones más favorables.
El contrato original, firmado el 30 de septiembre de 2024, contemplaba la provisión de 100.000 toneladas métricas de gasoil por un monto superior a USD 61 millones. Sin embargo, pese a las sucesivas prórrogas concedidas por Petropar, la empresa Doha Holding no concretó ninguna entrega del volumen comprometido. La última adenda extendía la vigencia hasta el 30 de abril de 2026, plazo que finalmente no será renovado.
“No vamos a hacer otra adenda. Ya fue mucho tiempo y, con el escenario actual, no están pudiendo cumplir”, sostuvo Wilka, marcando un punto final a una relación contractual que, si bien no implicó pérdidas económicas directas, sí representó una oportunidad fallida en términos de abastecimiento.
En ese sentido, el titular de Petropar fue enfático al aclarar que la operación no generó perjuicio patrimonial para la estatal. “No pagamos anticipos ni hubo erogaciones. No existe daño al patrimonio de Petropar”, explicó, destacando la solidez de los mecanismos de resguardo implementados en este tipo de acuerdos internacionales.
Una vez ejecutada la garantía, los fondos ingresarán directamente a las cuentas de la empresa, fortaleciendo su posición financiera en un momento en el que los precios internacionales del petróleo y sus derivados muestran una tendencia alcista. “La idea es estirar todo lo que se pueda y trasladar beneficios a la ciudadanía”, afirmó Wilka, dejando en claro que el objetivo principal es evitar trasladar de forma inmediata las subas externas al consumidor local.
Con estos recursos, Petropar avanzará en nuevas compras a proveedores que ofrezcan mayor confiabilidad y competitividad, en un mercado donde la diversificación de fuentes se vuelve cada vez más relevante. La estrategia apunta a asegurar el abastecimiento sin comprometer la estabilidad de precios, una variable clave para la economía paraguaya.
Cabe destacar que la empresa mantiene una política de stock considerada prudente, con reservas equivalentes a entre tres y cuatro meses en su planta de Villa Elisa. Este nivel de inventario permite amortiguar fluctuaciones abruptas en los valores internacionales y brinda un margen operativo para planificar compras en momentos más oportunos.
A este escenario se suma un desempeño comercial en alza. Durante marzo, Petropar registró un incremento del 37% en sus ventas totales respecto a febrero, impulsado principalmente por el diésel común, que experimentó un crecimiento del 105%. En tanto, las naftas también mostraron una evolución positiva, con una suba del 30%, consolidando una tendencia de mayor demanda en el mercado interno.


















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