La petrolera estatal Petropar logró en la jornada de ayer, encauzar un conflicto con productores cañeros que amenazaba con alterar el funcionamiento de su cadena de biocombustibles, al confirmar la realización de la Zafra Alcoholera 2026 y asegurar la compra total de la materia prima.
El entendimiento permite normalizar una etapa crítica del proceso productivo: el suministro de caña de azúcar destinada a la elaboración de alcohol carburante, insumo importante en la formulación de naftas en Paraguay. La compañía se comprometió a adquirir el 100 por ciento de la producción de los agricultores previamente censados, otorgando previsibilidad tanto al sector agrícola como al energético.
Cabe señalar que como ya hemos informado de Surtidores Latam previamente, en Paraguay el etanol ocupa un lugar estructural dentro de la matriz de combustibles líquidos. Desde finales de los años noventa, su incorporación es obligatoria en las naftas, con niveles de mezcla que actualmente se ubican entre el 24 y el 25 por ciento en los combustibles de menor octanaje. Este esquema forma parte de una estrategia de largo plazo orientada a incrementar progresivamente la participación de biocombustibles.
En ese marco, la disponibilidad de materia prima adquiere una dimensión estratégica. La producción local de etanol, sostenida por la actividad cañera, resulta determinante para garantizar el abastecimiento interno y reducir la dependencia de componentes fósiles importados. De allí que la articulación entre Petropar y los productores es una alianza central del esquema energético del país.
Como parte del acuerdo, la estatal implementará un programa de acompañamiento que incluye asistencia técnica, provisión de insumos agrícolas y seguimiento productivo. La iniciativa apunta a mejorar el rendimiento de los cultivos y optimizar la calidad de la caña, factores que inciden directamente en la eficiencia de la producción de alcohol carburante.
A su vez, el entendimiento reabre la discusión sobre la capacidad industrial disponible para procesar la materia prima. Entre los puntos abordados figura la necesidad de avanzar con el tren de molienda en la planta de Mauricio José Troche, una obra que permanece paralizada por un litigio judicial y que es considerada para ampliar la escala productiva.
Autoridades locales indicaron que existe un compromiso por parte de la empresa de redoblar esfuerzos para destrabar el proyecto. “La intención es no solo asegurar la compra de la zafra, sino también avanzar con la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento del sector”, expresó el gobernador de Guairá, César Sosa.
El acuerdo fue promovido por la administración del presidente Santiago Peña, que impulsó instancias de diálogo para encauzar el conflicto y evitar un deterioro en la actividad. Desde el Gobierno destacaron que la prioridad fue brindar estabilidad a las familias productoras y garantizar la continuidad de la campaña.
Este entendimiento resulta totalmente favorable para la imagen de la nueva conducción de Petropar, encabezada por William Wilka, quien logró conciliar esta situación luego de meses sin avances concretos. El resultado no solo recompone el vínculo con los productores, sino que fortalece el posicionamiento de la actual administración en un momento sensible, al asegurar condiciones clave para el normal desarrollo de una actividad estratégica dentro del entramado energético nacional.



















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