Antes de que el Gobierno confirmara que los combustibles mantendrían sus valores durante setiembre, la expectativa ya había llegado a las Estaciones de Servicio. Durante el final de la jornada del lunes, la posibilidad de un ajuste llevó a varios conductores a adelantar sus cargas, atentos a que una eventual modificación pudiera comenzar a regir desde el primer día del mes.
Sin embargo, el Poder Ejecutivo decidió mantener sin cambios los precios y evitar así un incremento que, de acuerdo con lo explicado por la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, hubiera tenido una incidencia particularmente importante sobre el gasoil.
La jerarca señaló que, tomando exclusivamente el precio de paridad de importación, el gasoil debía subir $15 por litro, mientras que las naftas hubieran tenido un impacto cercano al 1 por ciento. El dato permite dimensionar la magnitud de la presión que existía sobre los valores internos y, especialmente, sobre un combustible con fuerte incidencia en los costos de transporte, logística, maquinaria y distintas actividades productivas.
“Realmente no ajustar en setiembre es un esfuerzo importante del Estado en relación con la coyuntura internacional”, afirmó Cardona luego de la reunión del Consejo de Ministros encabezada por el presidente Yamandú Orsi.

UNA DECISIÓN QUE TRASCIENDE AL CONSUMIDOR
Para la ministra, la política aplicada por Uruguay no consiste en trasladar automáticamente cada movimiento externo a los precios locales. El análisis se realiza todos los meses con participación de los equipos técnicos del Ministerio de Industria, Energía y Minería, el Ministerio de Economía y Finanzas y ANCAP.
Cardona explicó que, además de observar las referencias internacionales, se consideran las capacidades disponibles dentro del país. En ese sentido, mencionó particularmente la operativa de la Refinería de La Teja de ANCAP como uno de los elementos que permiten tomar decisiones diferentes a las que surgirían de una aplicación automática de la paridad de importación.
“Uruguay gestiona los precios de los combustibles de forma independiente, considerando la situación internacional y las capacidades del país”, sostuvo.
La ministra puso el foco también en la incidencia que tiene esta política sobre la actividad económica. “Es una buena noticia, sobre todo, para el sector productivo”, afirmó, al vincular el mantenimiento de los valores con la necesidad de reducir presiones sobre las actividades que utilizan gasoil de manera intensiva.

US$ 75 MILLONES SIN TRASLADAR
La administración también puso sobre la mesa el resultado acumulado de esta política. Desde el inicio de la actual modalidad de gestión y hasta el 31 de agosto de 2026, el Ejecutivo estima que evitó trasladar a la población unos US$ 75 millones en aumentos que hubieran surgido de aplicar exclusivamente el precio de paridad de importación.
Cardona relató que el mecanismo permitió tomar una decisión distinta a la que hubiera surgido de trasladar de forma directa las variaciones externas. “Por un mes más Uruguay pudo resolver de manera independiente y gestionar de manera distinta a lo que dice el precio internacional el tema de los combustibles”, afirmó.
La ministra vinculó además la decisión con el trabajo de planificación que lleva adelante el Gobierno para los próximos meses y mencionó particularmente la necesidad de anticipar los posibles efectos asociados al fenómeno de El Niño.
LAS ESTACIONES, PRIMER TERMÓMETRO
La jornada por otro lado mostró, además, cómo una eventual modificación de los precios puede incidir rápidamente sobre el comportamiento de los clientes. Sin conocer todavía cuál sería la decisión oficial, diferentes emblemas consultados por Surtidores expresaron que varios conductores optaron por cargar antes de que finalizara agosto ante la posibilidad de encontrar valores superiores en setiembre. Para las Estaciones de Servicio, ese movimiento funcionó como una primera señal del nivel de atención que existe alrededor de cada actualización mensual.





