Los recientes incrementos de combustibles en Paraguay reabren el debate sobre el nivel real de los precios en el mercado. Para las Estaciones de Servicio, las subas aplicadas en la mañana de hoy por Petróleos Paraguayos aún no logran acompañar el ritmo de los costos, especialmente en el segmento del diésel.
“Hoy lo que se hace es achicar la distorsión que venimos sufriendo desde que empezó esta escalada. De igual forma, en el gasoil están muy abajo aún, sobre todo en el gasoil. En las naftas se achicó bastante el margen”, afirmó a Surtidores Latam el presidente de APESA, Víctor Chambay.
La declaración se da en el marco de las subas aplicadas de 750 guaraníes en el diésel y de 300 guaraníes en las naftas. Con este movimiento, los combustibles acumulan incrementos de hasta G. 1.950 por litro desde marzo.
“A partir de hoy realizamos un ajuste que responde exclusivamente a factores geopolíticos que siguen impulsando el alza en los costos de reposición”, sostuvo el presidente de Petropar, William Wilka, al justificar la medida.
El nuevo cuadro de precios ubica al diésel Porã en G. 8.200 y al Mbarete en G. 10.000, mientras que las naftas se posicionan entre G. 6.690 y G. 8.540 según el octanaje. Se trata del tercer incrementó en poco más de un mes, en línea con el encarecimiento internacional de los combustibles.
En ese sentido, desde el sector destacan que entre febrero y marzo el diésel subió un 62% y las gasolinas un 77% en los mercados de referencia, una dinámica que explica la presión sobre los costos locales.
Sin embargo, la lectura de los operadores es diferente ya que va a tiempo dispar a las necesidades de los emblemas. Mientras en las naftas la diferencia con el sector privado se redujo, en el gasoil persiste un rezago que continúa afectando la ecuación comercial.
Esta brecha, que ronda el 8% en el diésel y cerca del 2% en las naftas, condiciona la competencia en surtidor y obliga a los operadores a trabajar con márgenes más ajustados, en un escenario donde los costos de reposición siguen en aumento.
En paralelo, el gas licuado de petróleo también registró aumentos en el sector privado, con subas cercanas a los G. 500 por kilo, lo que suma presión sobre el consumo y amplía el impacto del ajuste energético.






Un comentario
Petropar, no necesita subir para ganar plata, tendria que cubrir sus costos y empatar para no perder, pero no dar ganancias, en perjuicio de la ciudadania. Todos los otros embleman son privados y pueden aumentar sus precios como a ellos les comvenga.
Petropar, es una empresa publica que tiene que pagar su cuentas y empatar en sus precios.