La decisión del Gobierno Nacional de mantener sin aumentos los precios de referencia de la gasolina corriente y el ACPM durante septiembre encontró respaldo entre los representantes del sector de combustibles. Para Farid Jones, de FEBECOL, la medida llega en un momento especialmente complejo para varias regiones de Colombia tras el terremoto del pasado 10 de agosto y puede contribuir a contener costos mientras avanzan las tareas de recuperación.
En diálogo con Surtidores LATAM., Jones calificó la decisión como “una excelente medida” y consideró que responde a la situación que atraviesan numerosas comunidades afectadas por el desastre. “Creo que es una medida coherente, sobre todo con la situación que estamos afrontando en muchas regiones de nuestro país”, sostuvo el dirigente, al remarcar que el congelamiento representa un alivio en un escenario marcado por las necesidades de reconstrucción.
El Gobierno justificó la decisión en la necesidad de evitar mayores costos para los hogares y para actividades esenciales como el transporte de alimentos, medicamentos y otros bienes, además de facilitar el desplazamiento de ayuda humanitaria hacia las zonas damnificadas. Los precios de referencia de ambos combustibles permanecerán sin incrementos durante septiembre, en coordinación con el Ministerio de Hacienda.

Para Jones, el beneficio no se limita a quienes trabajan directamente en la distribución minorista de combustibles. “Creo que es una medida acertada, creo que congelar los precios en este momento es una medida beneficiosa para todos y cada uno de los colombianos que estamos pasando por un momento muy difícil”, afirmó.
La posición de FEBECOL también pone el foco en el papel que cumple el combustible en una etapa de emergencia. La disponibilidad y el costo de la gasolina y el diésel tienen incidencia directa sobre el traslado de personas, mercancías y asistencia hacia las zonas afectadas, mientras las autoridades y comunidades enfrentan las tareas de reparación de infraestructura y normalización de servicios.
En ese sentido, Jones vinculó la medida con el desafío que supone la reconstrucción después del terremoto. “Estamos pasando por un momento muy difícil, con temas de darnos mucha fuerza en los temas de reconstrucción”, señaló. Para el representante gremial, las decisiones adoptadas durante esta etapa deben contribuir a generar condiciones que permitan a las regiones afectadas recuperar progresivamente su actividad.

El dirigente consideró además que mantener estables los precios de referencia puede funcionar como un impulso para distintos sectores de la economía. “Y con esas medidas que toma el Gobierno, es un impulso, que no solamente se le da al sector de la distribución minorista, sino a todos los colombianos”, expresó Jones, destacando el efecto transversal que puede tener el costo de los combustibles sobre la actividad económica.
Finalmente, el representante de FEBECOL definió el congelamiento como un respaldo a la recuperación del país. “Es un espaldarazo para salir adelante y para reconstruir este país y hacerlo cada día más fuerte”, afirmó. Mientras septiembre transcurre sin nuevos incrementos en los precios de referencia, el sector minorista seguirá de cerca cómo evoluciona la demanda, el abastecimiento y la actividad económica en las regiones que todavía enfrentan las consecuencias del terremoto.





