El diésel brasileño cuesta aproximadamente un 15% menos que el paraguayo, una diferencia que pone bajo la lupa la competitividad del mercado de combustibles en las zonas limítrofes.
Sin embargo, el especialista en energía Victorio Oxilia consideró en diálogo con Surtidores, que esa brecha todavía no sería suficiente para provocar un desplazamiento significativo del consumo entre ambos países.
“Generalmente las políticas sobre combustibles derivados de petróleo en ambos países que pueden afectar de manera transfronteriza se refieren a precios”, explicó Oxilia. En ese sentido, señaló que actualmente las gasolinas no presentan diferencias importantes, mientras que el gasoil constituye el principal punto de atención por su peso en la demanda paraguaya.

La diferencia entre ambos mercados no responde únicamente a las cotizaciones de los combustibles, sino también a la capacidad de cada país para intervenir ante las variaciones internacionales.
“Brasil es un gran productor de petróleo, es el principal en América Latina en valores absolutos”, afirmó Oxilia. Según explicó, los elevados precios internacionales permiten al país obtener rentas petroleras extraordinarias, parte de las cuales se destinan a financiar mecanismos de apoyo al diésel.
El panorama es distinto en Paraguay, que depende de la importación de hidrocarburos y no cuenta con ingresos derivados de una producción petrolera propia. “El país no tiene posibilidades de establecer este mecanismo. No produce hidrocarburos. Cualquier subsidio representaría una sangría para el tesoro nacional”, advirtió el especialista.
Asimismo, el diésel es el combustible de mayor consumo en Paraguay y resulta fundamental para el transporte de cargas y pasajeros, especialmente para el movimiento de mercancías. Por eso, las variaciones en su costo pueden repercutir en la logística y en las decisiones de abastecimiento.

En las ciudades fronterizas, una diferencia suficientemente amplia puede incentivar a los consumidores a cargar combustible del otro lado de la línea limítrofe. No obstante, Oxilia relativizó ese riesgo en las condiciones actuales.
Para las estaciones de servicio paraguayas, la evolución de los precios relativos seguirá siendo un indicador para evaluar la competitividad en las zonas limítrofes. El 27 de octubre, el Gobierno brasileño confirmó la prórroga por 30 días de la subvención al diésel, fijada en R$ 2.12 por litro, con el objetivo de amortiguar el impacto de la volatilidad internacional del petróleo. La continuidad del beneficio estará sujeta a nuevas evaluaciones de las condiciones del mercado.






