Surtidores Latam
Paraguay.
Comercialización

Las promociones ganan espacio mientras Petropar conserva una ventaja de hasta G. 730 por litro

Aunque el mercado internacional mantiene la presión sobre los costos de importación, algunas Estaciones de Servicio aprovechan compras oportunas para ofrecer valores más convenientes.
Petropar y estaciones de servicio privadas precios de combustibles en Paraguay

La discusión sobre el futuro de los precios de los combustibles volvió a instalarse entre los consumidores paraguayos. La combinación de un dólar más favorable y una cotización del petróleo lejos de los máximos alcanzados durante los momentos más críticos del conflicto en Medio Oriente alimentó expectativas de alivio en los surtidores. Sin embargo, mientras referentes del sector descartan una baja generalizada en el corto plazo, algunas estaciones comenzaron a exhibir promociones que captan la atención de los automovilistas.

Detrás de esas ofertas no existe una caída estructural de los costos, sino una dinámica comercial mucho más vinculada a oportunidades de compra y estrategias de abastecimiento. En un mercado donde la incertidumbre internacional sigue condicionando las decisiones de importación, algunos operadores lograron adquirir producto en momentos favorables y hoy trasladan parte de ese beneficio al público.

La situación adquiere especial relevancia porque coincide con un período en el que los combustibles acumularon importantes incrementos. Desde Surtidores Latam se pudo constatar que desde febrero, el diésel común comercializado por Petropar pasó de G. 6.250 a G. 8.200 por litro, lo que representa un aumento de 31,2 por ciento. El diésel premium avanzó de G. 8.050 a G. 10.000, mientras que las naftas sumaron G. 1.500 por litro en todos sus octanajes.

Aun así, la petrolera estatal continúa manteniendo valores inferiores a los del promedio del mercado privado. Actualmente, la diferencia más significativa aparece en el diésel común, donde la brecha alcanza G. 730 por litro. En el diésel premium, la distancia ronda los G. 650, mientras que en las naftas la separación es considerablemente menor, con apenas G. 50 en los productos de 88 y 93 octanos y G. 200 en la gasolina de 97 octanos.

Estos números muestran que la principal disputa comercial ya no pasa por las naftas sino por el segmento diésel, un combustible fundamental para el transporte de cargas, la actividad agropecuaria, la logística y buena parte de la economía productiva del país.

 

banner_whatsapp_surtidoreslatam

 

El presidente de Petropar, William Wilka, sostuvo que el comportamiento de las cotizaciones internacionales continúa siendo muy variable. Según explicó, durante las últimas semanas los precios mostraron movimientos significativos en períodos muy cortos, impulsados por la incertidumbre geopolítica y las dificultades que todavía afectan al comercio energético global.

De acuerdo con el titular de la estatal, la baja del dólar aporta cierto alivio, aunque su incidencia resulta limitada frente al peso de otros componentes que integran el costo de importación. Entre ellos sobresalen las cotizaciones internacionales de los derivados y el denominado “premio”, un adicional que se paga para asegurar el abastecimiento hacia determinados mercados.

Precisamente este factor aparece hoy como uno de los elementos menos visibles para el consumidor, pero con mayor incidencia sobre el valor final de los combustibles. Antes del conflicto en Medio Oriente, el premio se ubicaba cerca de los 8 centavos de dólar por galón. Actualmente, según referentes del sector, oscila entre 35 y 65 centavos, dependiendo de las condiciones de oferta, disponibilidad logística y demanda regional.

Miguel Velázquez, referente del sector privado, explicó que esta situación genera importantes diferencias entre operaciones realizadas en distintos momentos. El mismo indicó, algunas empresas lograron cerrar compras cuando las cotizaciones internacionales atravesaron períodos más favorables, una circunstancia que permitió construir promociones puntuales sin alterar la tendencia general del mercado.

Esa realidad ayuda a explicar por qué pueden encontrarse diferencias entre estaciones de servicio aun cuando el panorama internacional continúa mostrando incertidumbre. Las promociones observadas en determinados puntos del país responden principalmente a decisiones comerciales vinculadas con inventarios y adquisiciones concretas, más que a una disminución sostenida de los costos de abastecimiento.

Otro aspecto que condiciona cualquier expectativa de reducción es el tiempo que transcurre entre la compra del producto y su llegada al surtidor. Wilka recordó que los combustibles disponibles actualmente fueron adquiridos semanas atrás, por lo que una eventual baja internacional no tendría un efecto inmediato sobre los precios locales.

En ese sentido, aun cuando el petróleo y los derivados registraron una trayectoria descendente durante los próximos meses, el impacto sobre el mercado paraguayo llegaría de manera gradual debido a los plazos logísticos, el manejo de inventarios y la planificación de las importaciones.

 

Noticias relacionadas

Compartí en redes sociales

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *